Cómo internar a un hijo por consumo: orientación para familias de Oriente
Cuando un hijo consume, los padres de Oriente suelen llegar después de meses de discusiones y promesas. El primer paso no es convencerlo de internarse: es consultar vos, para saber qué corresponde.
Si estás en Oriente. No tenemos una sede en Oriente: la consulta inicial es a distancia y el tratamiento se realiza en nuestro centro. Si el equipo indica internación, se coordina con la familia cómo y cuándo se hace el ingreso desde Buenos Aires.
Preguntas frecuentes
¿Es normal sentir culpa por internar a un familiar?
La culpa es una de las reacciones más frecuentes y no indica que te estés equivocando. El problema aparece cuando es ella la que empieza a tomar las decisiones.
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Consultar desde Oriente
Oriente está en Buenos Aires, en la región centro del país. No tenemos una sede ahí: el primer contacto, las preguntas de la familia y la evaluación se hacen a distancia, por WhatsApp o por teléfono.
El traslado se coordina con fecha y horario acordados. Aun cuando la distancia es manejable, conviene que el día del ingreso esté organizado de antemano y no resuelto sobre la marcha.
Confidencialidad
La consulta es confidencial. Ni el trabajo, ni la escuela, ni el resto de la familia se enteran por nosotros: lo que se comparte y con quién lo decide la propia persona, salvo las situaciones que la ley obliga a informar.
Es una preocupación que aparece temprano y frena consultas durante meses. Conviene plantearla en el primer contacto y sacársela de encima.
Si la persona todavía no acepta tratarse
Es la situación más frecuente y no es un callejón sin salida. Que alguien no acepte hoy no significa que no vaya a aceptar, y la ambivalencia forma parte del cuadro y no de su personalidad.
Mientras tanto se puede trabajar con quienes conviven con la situación: cómo plantear la conversación, qué límites tienen sentido y cuáles no se van a poder sostener, y qué cosas que se hacen por amor terminan amortiguando las consecuencias del consumo. Esa consulta la puede iniciar la familia sola.
La familia puede consultar primero
La mayoría de las consultas no las hace quien consume, sino alguien de la familia: una madre, una pareja, un hermano. Y casi siempre llegan cansados, después de meses de promesas que no se cumplieron. Consultar vos no es actuar a espaldas de nadie: es empezar a ordenar.
Mientras la persona todavía no acepta, se puede trabajar sobre cómo plantear la conversación, qué límites tienen sentido y qué cosas que se hacen por amor terminan amortiguando las consecuencias del consumo.
¿Querés consultar desde Oriente?
Un profesional del equipo te responde y te orienta sobre los pasos concretos, sin costo ni compromiso.
Ante una urgencia médica llamá al 107 o al 911. Este sitio no es un servicio de emergencias.